Cartel para los premios Baldiri Reixac
Jueves, 19 de Noviembre de 2009

Esta bandera toma por concepto la evolución entendida como el movimiento gradual que tienen las cosas o seres al pasar de un estado a otro. Más concretamente la evolución de las personas, emocionalmente, espiritualmente, psíquicamente y físicamente. Este concepto, y por lo tanto la bandera, los podríamos clasificar en el realismo. Una bandera que deja el optimismo o el pesimismo apartado para el subjetivo de cada uno y se centra únicamente en recordarnos esta característica nuestra que es la evolución. Una característica que nos afecta muchísimo a lo largo de nuestra vida.
Para representar el concepto, se ha usado un círculo inacabado para que tenga inicio y fin. El inicio de éste es uniforme y simple, siguiendo la trayectoria del círculo se advierte una evolución hacia el desorden y la complejidad. También se puede interpretar como una evolución de la perfección a la imperfección.
Los colores son neutros y básicos: blanco de fondo y negro para el símbolo. La elección de los colores se ha basado en huir de la simbología que los colores comportan, y que, además, son muchas veces diferentes en las distintas culturas del mundo.

Desde hace un tiempo atrás están muy de moda los degradados de color. Están incluso tan de moda que en mi opinión se les da un uso excesivo y muchas veces sin sentido. Empezó esta moda 2.0 en la que una web con degradados era la monda, y ahora todo parecen ser o emular ser webs 2.0. Cualquier web que no tenga degradados deja automáticamente de ser una web 2.0, aunque en su esencia lo sea (2.0 = bidireccionalidad en la comunicación entre el usuario y la web).
Me he parado a analizar este tema y cómo empezó: ¿Cuál es la razón para usar un degradado en una web? La mayoría de las veces, en el diseño gráfico, se habla de dos términos: forma y función (form & function, que viene de las Arts&Crafts -Artes y oficios-).

Con un degradado se le puede dar apariencia que requiere por ejemplo un botón para que parezca precisamente eso: algo que sobresale de los colores planos y que indica que es un botón. Esto también puede aplicarse a otros objetos cómo campos de formulario (para indicar profundidad), y demás. Aunque la mayoría de las veces no hace falta usar degradados, con un color plano más claro y otro oscuro se logra comunicar lo mismo. También se pueden usar para mejorar la jerarquización e indicar la dirección visual que debe seguir el usuario a la hora de encontrar la información.
Nos parece más bonito. ¿Y por qué nos parece más bonito? Porque en una pantalla de ordenador no hay sombras. Me explico: nuestra realidad está formada por miles de degradados creados por brillos en los objetos, sombras y luces que hacen ver en las paredes, objetos, suelos, casas, carreteras, etc. un degradado formado por el color de tal objeto, más claro dónde hay más luz, y más oscuro dónde hay menos. Por lo tanto, estamos mucho más familiarizados con los degradados que con los colores planos. Incluso en el diseño gráfico impreso, cuando lo vemos en carteles, panfletos, trípticos, etc, los colores aparecen degradados la mayoría de las veces, ya sea por la sombra del lugar o por el brillo del sol/luces. Es por eso que en el diseño gráfico impreso no suelen usarse demasiados degradados; estos ya los genera en gran medida la realidad (además de que históricamente era difícil imprimir degradados de color) . La pantalla del ordenador, en cambio, es RGB. Esto significa que una luz va a estar iluminando toda la pantalla, con lo cual es casi imposible que aparezcan degradados por culpa de sombras y brillos del entorno. Y en gran parte es por eso que que la tendencia en el diseño web fue suplir esa falta de “degradados” con “degradados intencionados” (con esa fantástica herramienta de degradados del Photoshop).
Sin embargo, me he dado cuenta de que la mayoría de diseñadores gráficos que han estado diseñando para medios tradicionales, cuando diseñan una web heredan esa tendencia de no usar degradados, ya que por los motivos que he mencionado no se solían usar en los medios impresos. No quiero entrar a juzgar si es mejor usar degradados o no en el diseño web. Ambas cosas pueden ser buenas si se les da un uso correcto. Analizando una vez más este tema, y teniendo en cuenta que en el diseño gráfico una de las bases fundamentales es la forma y contraforma (o positivo y negativo), es cierto que estas tienen su máxima expresión en los colores totalmente planos, dónde el color de la forma y de la contraforma se muestran más alejados el uno del otro (un ejemplo claro son las tipografías -sin degradados, claro- ¿Por qué se usan -o deberían- usarse sin degradado? Por una cuestión de legibilidad, formas, y contraformas; el blanco sobre el negro -o al revés- siempre estará creando formas mucho más legibles y fácilmente reconocibles.)
No puedo ayudarte, sólo puedo darte unos consejos personales para que los juzgues:
Y por último, como consejo final: todo esto es una opinión puramente personal, así que juzga por ti mismo antes de creerte algo. Pero piensa que cada vez que pones un degradado sin saber porqué, dios mata un gatito.
Al contrario de lo que mucha gente cree, el diseño gráfico no es saber utilizar el Photoshop, ni el Illustrator, de hecho hace relativamente poco que se utiliza el ordenador cómo herramienta en el diseño gráfico. Es más, estoy seguro de que actualmente todavía queda algún diseñador gráfico que prefiere no usarlo. Pues del mismo modo que saber usar una sierra no te convierte en carpintero, saber usar el Photoshop no te convierte en diseñador gráfico.
Para comunicar bien una idea, no sólo hay que saber usar las herramientas, si no que también hay que buscar la manera correcta de transmitir esa idea, eso es, buscar un buen concepto. En mi corta vida de estudiante de diseño gráfico y los pocos proyectos que llevo hechos, esa ha sido siempre la mayor complicación a la hora de afrontar un nuevo proyecto: buscar un buen concepto que transmita exactamente lo que quieras y qué, además, encaje con el cliente y el target de ese proyecto.
En cuanto a que encaje con el cliente, muchas veces intento ponerme en la piel del cliente, pienso en si yo aceptaría esa propuesta de otro diseñador gráfico, en si se adapta a mi empresa, a mi estilo… etc. Pero cuando es el mismo autor el que intenta evaluar su propia creación, es difícil saber si se está mirando desde la perspectiva correcta.
En relación a transmitir bien una idea, aquí es donde entra mi madre. He aprendido que ella debe ser el primer filtro que debe pasar cualquiera de mis conceptos. El filtro de una persona que no tiene ningún tipo de relación con el diseño, con la publicidad… una persona pura en este sentido.
Y he llegado a esta conclusión porque son ya varios los proyectos en que mi madre ha sido la que ha desechado la mayoría de mis primeros malos conceptos, malos bocetos, etc, y que, cuando en cambio, le ha gustado uno, ése se ha convertido en el proyecto final.