Typocaligráfica
Martes, 11 de Mayo de 2010Catálogo sobre tipografías caligráficas de pincel. Desde la caligrafía hasta el OpenType. Creado para la asignatura de tipografía.
Catálogo sobre tipografías caligráficas de pincel. Desde la caligrafía hasta el OpenType. Creado para la asignatura de tipografía.
El vídeo acompañaba un discurso oral. Ibamos presentando nuestros adjetivos colocando las fichas sobre la mesa y haciendo un símil con el juego del domino (tranquilidad, seriedad, competitividad, etc.) y finalmente concluimos aclarando que nuestra especialidad es la publicidad viral, es entonces cuando tiramos la primera de las fichas colocadas en la mesa y empieza el efecto dominó, cuando la última ficha toca la pantalla de proyección, empieza la animación:
Leyendo el blog de Erik Spiekermann me he encontrado con este vídeo. Para los que no lo hayáis visto, miradlo porque vale la pena para darse cuenta de lo rápido que cambia nuestro actual mundo. Muy inspiracional.
Primera fase de la ilustración para un packaging de catànies.
Si un pintor hace una exposición y quiere cobrar a la gente que quiera verla, no voy a entrar por la fuerza gritando que la cultura es libre. Mon dieu. Podré estar en contra de ese tipo de negocio, y no ver la exposición, pero lo que no voy a hacer es dejar de respetar su modelo de negocio. Que cada cuál haga lo que quiera con sus obras.
Soy el primero que descargo películas, series y programas de Internet que de otra forma no vería/podría usar. Eso no significa que no sepa que estoy actuando mal. No me aferraré con uñas y dientes a un concepto inventado para que no me corten el grifo (cosa que por otra parte es bastante inteligente, no lo voy a negar).
El concepto de cultura libre está muy bien, ¿pero cuantas películas y series de las actuales veríamos si se hubiesen de crear por “amor al arte”?
¿Que los precios son abusivos? Sí. ¿Que muchos modelos actuales de explotación cultural están anticuados y hay que renovarlos? También. Pero defendamos esto último, porque defender que toda la cultura debe ser gratuita y que la gente no puede lucrarse creando cultura me parece ridículo. Disfrutar gratuitamente de algo comercial cuyo uno de sus propósitos es precisamente el lucro me parece bastante contradictorio.
También he de decir que a la cultura “comercial” le queda mucha vida todavía, y hecha la ley, hecha la trampa. Hasta que la cultura sea más asequible, yo seguiré siendo un pirata, que es más honesto que intentar parecer legal cuando no se es tal cosa (si, el derecho de copia privada está muy bien, pero seamos francos, ni disponemos del original, ni la mayoría de veces vemos la copia para ver si nos compramos el original).
Asombrado me he quedado cuando hoy en clase Alba me ha comentado que el otro día en Buenafuente vio una parodia igualita a la que hice en un vídeo para curso pasado. Aquí podéis ver las diferencias:
Mi vídeo
El de Buenafuente (dura hasta el minuto 2)
Por si fuera poco, fijaros en el 1:21 de cada video. ¡Sale exactamente la misma escena en el mismo segundo!
Seguramente sea pura coincidencia, pero lo anecdótico del asunto me ha hecho mucha gracia