Desde hace un tiempo atrás están muy de moda los degradados de color. Están incluso tan de moda que en mi opinión se les da un uso excesivo y muchas veces sin sentido. Empezó esta moda 2.0 en la que una web con degradados era la monda, y ahora todo parecen ser o emular ser webs 2.0. Cualquier web que no tenga degradados deja automáticamente de ser una web 2.0, aunque en su esencia lo sea (2.0 = bidireccionalidad en la comunicación entre el usuario y la web).
Me he parado a analizar este tema y cómo empezó: ¿Cuál es la razón para usar un degradado en una web? La mayoría de las veces, en el diseño gráfico, se habla de dos términos: forma y función (form & function, que viene de las Arts&Crafts -Artes y oficios-).

1. Función
Con un degradado se le puede dar apariencia que requiere por ejemplo un botón para que parezca precisamente eso: algo que sobresale de los colores planos y que indica que es un botón. Esto también puede aplicarse a otros objetos cómo campos de formulario (para indicar profundidad), y demás. Aunque la mayoría de las veces no hace falta usar degradados, con un color plano más claro y otro oscuro se logra comunicar lo mismo. También se pueden usar para mejorar la jerarquización e indicar la dirección visual que debe seguir el usuario a la hora de encontrar la información.
2. Forma (o apariencia)
Nos parece más bonito. ¿Y por qué nos parece más bonito? Porque en una pantalla de ordenador no hay sombras. Me explico: nuestra realidad está formada por miles de degradados creados por brillos en los objetos, sombras y luces que hacen ver en las paredes, objetos, suelos, casas, carreteras, etc. un degradado formado por el color de tal objeto, más claro dónde hay más luz, y más oscuro dónde hay menos. Por lo tanto, estamos mucho más familiarizados con los degradados que con los colores planos. Incluso en el diseño gráfico impreso, cuando lo vemos en carteles, panfletos, trípticos, etc, los colores aparecen degradados la mayoría de las veces, ya sea por la sombra del lugar o por el brillo del sol/luces. Es por eso que en el diseño gráfico impreso no suelen usarse demasiados degradados; estos ya los genera en gran medida la realidad (además de que históricamente era difícil imprimir degradados de color) . La pantalla del ordenador, en cambio, es RGB. Esto significa que una luz va a estar iluminando toda la pantalla, con lo cual es casi imposible que aparezcan degradados por culpa de sombras y brillos del entorno. Y en gran parte es por eso que que la tendencia en el diseño web fue suplir esa falta de “degradados” con “degradados intencionados” (con esa fantástica herramienta de degradados del Photoshop).
Sin embargo, me he dado cuenta de que la mayoría de diseñadores gráficos que han estado diseñando para medios tradicionales, cuando diseñan una web heredan esa tendencia de no usar degradados, ya que por los motivos que he mencionado no se solían usar en los medios impresos. No quiero entrar a juzgar si es mejor usar degradados o no en el diseño web. Ambas cosas pueden ser buenas si se les da un uso correcto. Analizando una vez más este tema, y teniendo en cuenta que en el diseño gráfico una de las bases fundamentales es la forma y contraforma (o positivo y negativo), es cierto que estas tienen su máxima expresión en los colores totalmente planos, dónde el color de la forma y de la contraforma se muestran más alejados el uno del otro (un ejemplo claro son las tipografías -sin degradados, claro- ¿Por qué se usan -o deberían- usarse sin degradado? Por una cuestión de legibilidad, formas, y contraformas; el blanco sobre el negro -o al revés- siempre estará creando formas mucho más legibles y fácilmente reconocibles.)
Por lo tanto, ¿Que hacemos? ¿Usamos degradados o no?
No puedo ayudarte, sólo puedo darte unos consejos personales para que los juzgues:
- No llenes tu web de degradados. Parecerá un pastel de crema.
- No los uses sólo por que le dan un “toque” más moderno a la web si quieres un diseño duradero. Las modas cambian, y cuando deje de estar de moda el “degradado 2.0″ tu diseño ya no va a transmitir lo mismo. Una combinación de colores y formas siempre será eficaz. Puedes jugar también con la colocación de los elementos.
- No los uses si no tienes un mínimo dominio de los colores.
- Aprovecha la fuerza de los colores planos y las formas que estas puedan generar. Una forma generada por un color plano siempre tenderá a tener más fuerza que una forma creada con degradados, simplemente porque generan un contraste más uniforme y menos complejo, penetran más en la retina y solemos acordarnos mucho más de las cosas más simples.
- Deja reposar el diseño y míratelo cuando te hayas olvidado de él. Intenta acordarte de él unas horas más tarde y fíjate que cosas recuerdas más, y qué elementos recuerdas menos. Piensa en cuales son los elementos que requieran ser recordados (¿logotipo? ¿ese detalle que le da un toque característico a la web? ¿elementos que formen parte de tu imagen corporativa? ), evita usar degradados en éstos.
- Úsalos por su función: aprovecha la capacidad de los degradados para cuando QUIERAS (y lo remarco por que a veces se usan degradados sin ningún sentido) dar un toque de realísimo a ciertos elementos de la web que así lo requieran.
- Aprovecha su apariencia “suave”, soft que dirían en inglés. Podría servirte a la hora de transmitir según qué sensaciones.
Y por último, como consejo final: todo esto es una opinión puramente personal, así que juzga por ti mismo antes de creerte algo. Pero piensa que cada vez que pones un degradado sin saber porqué, dios mata un gatito.